El teletrabajador debe abrir su mente para asumir que está incursionando en una nueva cultura que es la que impera en Internet.
Los tiempos son diferentes a los de la vida en el mundo de ladrillos y de comercios tradicionales.
La mayor dificultad que encuentro al formar teletrabajadores es favorecer la ruptura de largas y fuertes tradiciones implantadas en la conducta habitual de las personas que se inician en Internet y más aún en el teletrabajo.
Dicho de otra forma hay que proceder a implantar nuevos paradigmas y abandonar algunos de los otros que hasta el momento se mostraron como válidos. Ese cambio no es fácil y no siempre se puede lograr.
Un ejemplo vale por mil palabras. A muchas personas se les hace muy difícil incluir su foto en la ficha de una red. Tienen temor a que se las use para otros fines, temen que otras personas las reconozcan (!!) como usuarios de una red social, no desean ser identificados y por consiguiente en lugar del nombre y apellido sólo ponen iniciales.
La paradoja es que se afilian a una red social para hacer contactos pero por otra parte ocultan sus datos y su imagen. A pesar de esas prevenciones desean hacer negocios por Internet y conseguir contactos comerciales o profesionales.
El cambio de paradigmas es una de las mayores dificultades para formar a un teletrabajador y en especial si ya ha pasado los 40 años de edad.
De todas formas siempre vale la pena insistir en ello y más aún cuando puedo ver a personas a quienes se le abre un nuevo mundo de posibilidades al utilizar internet como instrumento de trabajo.
Saludos cordiales,
José Sotelo
www.profesorsotelo.com
Los tiempos son diferentes a los de la vida en el mundo de ladrillos y de comercios tradicionales.
La mayor dificultad que encuentro al formar teletrabajadores es favorecer la ruptura de largas y fuertes tradiciones implantadas en la conducta habitual de las personas que se inician en Internet y más aún en el teletrabajo.
Dicho de otra forma hay que proceder a implantar nuevos paradigmas y abandonar algunos de los otros que hasta el momento se mostraron como válidos. Ese cambio no es fácil y no siempre se puede lograr.
Un ejemplo vale por mil palabras. A muchas personas se les hace muy difícil incluir su foto en la ficha de una red. Tienen temor a que se las use para otros fines, temen que otras personas las reconozcan (!!) como usuarios de una red social, no desean ser identificados y por consiguiente en lugar del nombre y apellido sólo ponen iniciales.
La paradoja es que se afilian a una red social para hacer contactos pero por otra parte ocultan sus datos y su imagen. A pesar de esas prevenciones desean hacer negocios por Internet y conseguir contactos comerciales o profesionales.
El cambio de paradigmas es una de las mayores dificultades para formar a un teletrabajador y en especial si ya ha pasado los 40 años de edad.
De todas formas siempre vale la pena insistir en ello y más aún cuando puedo ver a personas a quienes se le abre un nuevo mundo de posibilidades al utilizar internet como instrumento de trabajo.
Saludos cordiales,
José Sotelo
www.profesorsotelo.com


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